El gato de los bigotes largos

Cuando nació no era más que una pelotica de pelos con unos bigoticos laaaargos. Fue el último de cinco hermanos, por eso papá gato y mamá gata casi se vuelven locos para ponerles nombre. Mientras mamás se ocupaba de bañarlos y darles su primera toma de leche, papá pensó y pensó hasta que se le ocurrió un truco para nombrar a sus pequeños: ¡los ordenaría como las letras del alfabeto!


Autor: Jorge Oliver
Editorial: ICAIC